Rosa María Paniagua de Barry

18 mayo 2017

Desde semillas - ¡Cómo lo hago!

Me gustan los viveros. Creo que serían el tercer mejor lugar para trabajar para mí. Hay uno cerca de aquí, por el Períferico en la zona 7.  Quiero recordar como se llama. Es una casa muy grande que la dueña acondicionó para poner un café restaurante, sembrar y vender plantas. Tiene los almácigos en recipientes reciclados como botellas y galones plásticos y está produciendo allí mismo las plantas que vende. 

Además, tienen una espacio muy bonito, lleno de plantas con flores, con mesas y sillas, que adaptan par eventos.  Cuando lo visitamos con Dave, el chico que nos atendió nos dijo que estaban llenos por tres meses en las tardes, desde el viernes hasta el domingo, por eventos como cumpleaños, bodas, bautizos, etc. Estupenda idea, si se tiene una casa grande y con un buen terreno. Sus vecinos son sus principales clientes, fantástico.

En fin, me encantan los viveros, pero más que comprar plantas, me gustan las semillas. El otro día compré un sobre de semillas de petunias. Me sorprendió lo pequeñas que son, diminutas. Igual me pasa con las de zanahoria, son tan chiquitas! Es increíble que de algo tan pequeñísimo salga la vida y en abundancia.  

Me fascina sembrar a partir de semillas. Las mejores plantas de tomate que hemos tenido han salido de tomates de la cocina. En sencillo. Ustedes le colocan tierra a una maceta grande. Cortan una rodaja de tomate y la dividen en tres o cuatro. Colocan cada pedacito con semillas en la maceta, separados uno del otro. Luego los cubren con una capa de tierra no muy espesa. Riegan y tratan de mantener la tierra húmeda todos los días, no empapada.  No todas las semillas germinan y a veces, germinan muchas de uno solo de los pedacitos y quedan muchas plantitas juntas.  Hay que esperar que crezcan para sacarlas con cuidado y trasplantarlas con más espacio entre ellas. Esta es nuestra siembra de tomanes.  Espero que puedan ver las florecitas amarillas. Pronto tendremos tomates. 



Este año sembré también estas flores, no recuerdo como se llaman. Compré el sobre porque me gustó la foto en el mismo, pero no tuve muchas esperanzas, les diré por qué. A veces estos sobres tienen semillas que ya están "vencidas" porque pasan mucho tiempo en los estantes del supermercado o la tienda donde las venden. Me han dicho que lo que tengo que hacer es hidratarlas primero, para ve si germinan... pero lo he hecho y nada. Si la semilla se secó, se secó y murió la vida en su inerior.

Así que cuando compro un sobre con semillas de flores, no sé si realmente sucederá algo. Pero esta vez, sucedió y ya están floreciendo. Hoy, Dave vio que un colibrí visitó a esta flor. Eso no tiene precio.


Finalmente las petunias. Preciosas flores del verano. No se porque llenan tanto mi espíritu estas delicadas florecillas. No hay nada más hermoso que una canasta colgante cubierta de petunias. La mía aún va en proceso, un par de flores han abierto y las otras aún son botones. La canasta casi se llenó con plantitas, aunque alguna semillas no germinaron. 


Ah, casi olvido la lechuga. Esta también salió de pequeñísimas semillas y ahora tengo una maceta que parece una ensalada. En lugar de arrancar las lechuguitas, voy cortando las hojas más grandes y la plantita sigue dando hojas por un tiempo, hasta que se debilitan y mueren.  Nada de abonos químicos para alargarles la vida, eso no es natural, todo lo que nace, debe morir.

No hay nada más gratificante que salir al patio y cortar la lechuga y los tomates para la ensalada. Mientras pueda, seguiré haciendo esto, aunque sea en un balcón o en una ventana. Agradezco tanto este patio hermoso que tenemos ahora y que nos permite disfrutar de un poco de verde. 


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