Rosa María Paniagua de Barry

19 marzo 2017

Totally make over - ¿Cómo lo hice!

¡Aquí estoy de nuevo, dos semanas después de mi última entrada! Afortunadamente he tenido mucho trabajo, esta vez sí en serio, con la consultoría para nuestros primer cliente del año. Así que le piqué toda la semana para poder dedicar este "finde" a lo que más me gusta hacer: decorar una caja.

No puedo decir que la hice toda entre ayer y hoy, porque ya la tenía bastante avanzada, pero sí me tomó varias horas terminar este joyero, en las fotos pueden ver por qué. Esta es una de las cajitas de mi vecina Anayansi, justo la de la foto a continuación:


En un principio, era una caja de cartón de esas que están cubiertas con una textura como si fuera de pana. Suelen ser cajas para joyas. Tuve que cubrir la textura forrando la tapa con un papel grueso, con cuerpo, en el que pudiera pintar o pudiera pegar cualquier tipo de material con cualquier tipo de pegamento. A la base de la caja la abrí cortándola por todas por las esquinas y le di la vuelta, para que me quedara la pana por dentro. Forré la base por dentro con un listón rosado y por fuera con un papel floreado con fondo verde, de acuerdo a una cajita que tomé como modelo de Pinterest.


Pinté y decoré la tapa con los mismos tonos de la caja modelo, pero el resultado final no me convencía, ni por fuera, ni por dentro. Sin embargo, le hice las terminaciones, le coloqué el biés de color café y uni la tapa con la base, utilizando también el biés.


Así qué decidí dejar la caja por unos días, lo que se volvió dos semanas, justo las que coincidieron con el inicio de la consultoría. Anayansi me recordó por whatsapp que necesitaba la cajita para la próxima semana, por lo que desde el lunes pasado anoté en mi agenda en día sábado: Trabajar en el joyero de Anayansi.

Por arte de magia, de ver muchas fotos y de tener la mente tan tupida de trabajo y necesitar un respiro, surgió la inspiración. Primero, forre el exterior de la base de la caja con tela. Fue un poco trabajoso porque tuve que despegar el biés con cuidado (solo por la parte de afuera de la caja) para que luego cayera sobre la tela.


Dave me ayudó cortando una base de MDF que introduje en el fondo de la caja, esto le dio más cuerpo y peso.  En esta base pequé las tablitas que formaron las divisiones. Forre cada espacio con foamy y luego con tela. Rodié la estructura interna de la caja con cartón forrado con la misma tela. Todo esto también contribuyó con definir mejor su forma y darle más estabilidad.


En una de las divisiones, le hice un porta anillos, que terminé con encaje. Ya no parecía la cajita negra de imitación pana. Dave siempre me dice que yo no sé cuando detenerme y que a veces sobrecargo las cajas, pero yo sabía que a esta aún le faltaba algo.


Así que terminé el interior de la tapa, con foamy beige, encaje y un espejo. En ese momento, el joyero cobró vida.  Estoy muy complacida con mi trabajo. ¡Qué va lo que era a lo que es ahora!


El cordoncillo con las cuentas de madera que se ve sobre la tapa, es el mecanismo para cerrrarla y que a su vez, detiene la tapa para que quede abierta. Me encanta el pajario, se ve tan delicado entre los encajes. Bueno, trabajo bien hecho corazón contento. Me voy a descansar, este domingo 19 de marzo a las 9:15 de la noche. Me espera una semana ajetreda, por lo menos de lunes a miércoles y luego, volver a empezar con otro cliente ¡el segundo del año!


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